• 06 NOV 18
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    LA IMPORTANCIA DEL GATEO EN LOS BEBÉS

    LA IMPORTANCIA DEL GATEO EN LOS BEBÉS

    En mi experiencia clínica, cuando pregunto a las mamás o papás si sus bebés gatearon, a menudo me encuentro con frases como “al mío no le gustaba, quería andar “o “le gustaba gatear arrastrando una pierna” …
 De acuerdo, a sus bebés no les gusta gatear, pero no les gusta porque no pueden. Hay alguna causa que está impidiendo que los bebés puedan desarrollar la fase de gateo de manera eficaz.

    ¿Es necesario que un bebé gatee?

    La pregunta que me plantean entonces es
 ¿Es necesario que mi bebé gatee? La respuesta es .

    ES IMPORTANTE PARA EL DESARROLLO PSICOMOTOR DEL NIÑO REALIZAR CORRECTAMENTE LA FASE DE GATEO.

    El gateo es necesario porque:

    –  Genera conexiones entre hemisferios cerebrales y ayuda a establecer 
el hemisferio dominante, es decir a determinar si el niño será zurdo o diestro.

    –  Se desarrolla el patrón cruzado, que es la capacidad de que hombros y caderas se muevan de manera contraria y a la vez en simetría, movimiento muy importante para que luego anden correctamente.

    –  Tonifica la musculatura y la prepara para que puedan caminar correctamente con mayor equilibrio y coordinación.

    –  Los apoyos de las manos, rodillas y la posición de la cabeza estimulan el sistemas vestibular y propioceptivo necesario para que tengan un buen equilibrio y una buena postura.

    –  Se desarrolla la coordinación cerebral ojo-mano: la distancia entre ojo y mano después cuando aprendan a escribir.

    –  También estimulan la motricidad fina que es la coordinación de movimientos musculares pequeños que ocurren en los dedos en coordinación con los ojos. Necesaria también para actividades motoras manuales más precisas.

    Gateo del bebé

    ¿Cuándo empiezan a gatear los bebés?

    La actividad motora se desarrolla de la cabeza a los pies.
 Empiezan sosteniendo la cabeza alrededor de los 3 meses, luego se descubren las manos y más tarde los pies.
 Empiezan a sentarse hacia los 6 y a controlar la sedestación sin apoyo a los 9 meses. 
De los 9 a los 12 meses inician el desplazamiento autónomo, primero a través del gateo y después a través de la marcha.
 Hay bebés que a los 6 meses ya son capaces de gatear, pero lo habitual es hacerlo alrededor de los 9 meses.

    ¿Qué pasa si mi bebé no gatea?

    Muchas veces el niño aprende a andar y parece que el hecho de que no haya gateado no ha sido importante. Pero sí que lo es. Las causas de no gatear pueden darse más adelante. Os enumerare algunas:

    • Problemas oculares =>98% de los estrabismos se dan en niños que no gatearon lo suficiente.
    • Problemas en el desarrollo del lenguaje -> El desarrollo del lenguaje puede retrasarse ya que este y el desarrollo motor son interdependientes a nivel cerebral.
    • Problemas de equilibrio y coordinación ->niños que luego son más “patosos” se caen con mayor frecuencia…
    • En resumen, es básico para el desarrollo del cerebro: visión, tacto, habla, equilibrio, manualidad, orientación y propiocepción.
    • Es importante estimular el gateo, aunque el niño ya ande.

    ¿Cómo puede ayudar la Osteopatía?

    Haremos una revisión de tu bebé a ver que le está impidiendo gatear, muchas veces suele haber tensiones fasciales que afectan al conjunto de la pelvis o falta de movilidad de algún segmento vertebral. Puede haber articulaciones como rodillas, muñecas, o codos que molesten al bebé…

    Es difícil saberlo ya que cada caso es único por eso siempre hacemos una revisión completa del bebé.

    Es importante haber descartado la displasia acetabularia. El pediatra realiza las pruebas para descartarla en las primeras revisiones.

    Es fundamental que el bebé haya sido estimulado, si no lo hemos dejado en el suelo, y siempre ha estado en brazos o en la “hamaquita”, es difícil que desarrolle la habilidad de gatear.

    Una vez descartada patología, el osteópata os enseñará los ejercicios adecuados para el desarrollo del gateo.

    ¿Cuántas sesiones son necesarias?

    Normalmente hacemos 3 sesiones con una separación de 15 días entre cada una de ellas. Esto suele ser suficiente para notar el resultado deseado.

    Se utilizan técnicas muy suaves e indoloras que no producen ningún tipo de efecto dañino para el bebé.

    Corregir tensiones en él bebé hace que además de ayudar a desarrollar la fase de gateo, se sienta más confortable y feliz.

     

    Articulo escrito por:

    Arantxa Uria Garcia 

    Osteópata Pediátrica en Clínica Osteopática Granollers

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